Está dirigida a personas sordas con pérdida auditiva parcial o total, así como a sus familias, para trabajar y ahondar en cuestiones emocionales, relacionales, de adaptación en un entorno comprensivo o dirigida a intervenir sobre síntomas clínicos de diversos trastornos.
Se trata de la terapia cognitivo conductual adaptada especialmente a las personas sordas y al resto de la comunidad sorda, teniendo en cuenta sus necesidades comunicativas y culturales para ofrecer una atención accesible y respetuosa.
La terapia se ofrece con recursos accesibles, apoyos visuales y la comunicación directa con el terapeuta, gracias a su conocimiento de la Lengua de Signos Española. También se usan estrategias comunicativas y dinámicas que facilitan la comprensión y participación plena del paciente.
Ayuda a mejorar la salud y gestión emocional, la autoestima, y las relaciones personales en un entorno en el que se pretenden derribar las barreras comunicativas adaptándose a las necesidades de cada persona sorda.