La terapia para adultos es un proceso psicológico que ayuda a comprender y gestionar emociones, pensamientos y conductas que generan malestar. Es útil para mejorar el bienestar personal, afrontar dificultades y desarrollar herramientas para el día a día.
Se abordan situaciones que provocan ansiedad, estrés, depresión, baja autoestima, duelo, problemas de sueño, adicciones, fobias, traumas y dificultades en las relaciones. El tratamiento se adapta a cada persona.
La primera sesión sirve para evaluar tu situación y definir objetivos. A partir de ahí se diseña un plan terapéutico personalizado con técnicas adaptadas a tus necesidades.
La duración varía según cada caso. Normalmente se comienza con sesiones semanales (de una hora aproximadamente) y se ajusta la frecuencia según la evolución y los objetivos.